Un comienzo

El lunes fui a una clase de yoga. Llegué al edificio, abrí la puerta, y que vi? Un perro! Un perro grande, blanco y negro, con un ojo rojo. Le miré, me miró… le miré, me miró…. y de repente corrió a mis pies y empezó a ladrarme! Tuve miedo – me gustan los perros pero me asustan. Por suerte, muy pronto, la dueña vino y me rescató. No fue un comienzo relajante de la clase de yoga!